Mañanas… 5 fáciles consejos para empezar tu día

Las mañanas son el momento en el que, casi involuntariamente, decidimos si el día será una buena jornada. ¿Será provechosa, productiva, positiva para nosotros o será un sinfín de obstáculos, baches y malas caras?

En esta ocasión te presentamos algunos consejos para empezar tu día de la mejor manera posible. De esta manera te garantizamos que tus primeros pasos del día orientarán tu jornada para despertar siempre con buen pie.

1. La noche anterior: prepara todo lo que vayas a necesitar

escritorio en orden por las mañanas

Ten los planes del día siguiente organizados, de esta forma podrás reaccionar rápido en caso de algún cambio repentino. Este campo incluye tener medianamente ordenada la habitación. Esto te ahorrará la búsqueda de las llaves, cartera etc. y ganarás tiempo. Adicionalmente, te aconsejamos tener preparada la noche anterior la ropa que te pondrás para evitar dilemas cuando nuestro cerebro acaba de despertarse.

Por un lado te irás a dormir con más tranquilidad sabiendo dónde está todo. Evitarás pensamientos como “¿dónde he dejado la tarjeta del tren?” y similares, por lo que te dormirás antes. Por el otro lado, al día siguiente, todo estará planeado y sólo te tendrás que limitar a hacer lo que ya pensaste.

2. Estira los músculos en cuanto despiertes

trucos al despertar por las mañanas

Algunos lo hacen ya por instinto antes incluso de abrir los ojos. Es un factor que ayuda a nuestro cuerpo a hacer circular la sangre nada más despertar. También, al tratarse de un esfuerzo repentino tras dormir, se libera una gran cantidad de endorfinas, lo que te ayudará a estar de mejor humor.

Hecho esto, es muy recomendable realizar algún tipo de ejercicio sencillo, como estiramientos suaves, con el objetivo de mantener el efecto de las endorfinas liberadas. Así estarás preparado para continuar con tu rutina de ejercicios matutinos.

De este modo, se consigue encarar el día con una actitud más positiva. Además, el esfuerzo físico de levantarse nos parecerá mucho menor.

3. Haz la cama antes de salir

cama hecha por las mañanas

Puede parecer poco importante, pero hacer la cama por las mañanas te prepara para tener una actitud positiva. El esfuerzo mental necesario es mínimo, y es un buen calentamiento para el rendimiento que pediremos al cerebro durante el día.

Este simple acto de organización (cuya complejidad se limita a las sábanas y la almohada), nos garantiza que salgamos de un espacio en orden.  Así, de modo similar al primer punto, conseguirás empezar las mañanas con tranquilidad, realizando tus tareas de la mejor manera desde la primera luz del día. Sólo con hacer la cama, nuestra productividad mejorará exponencialmente a lo largo del día, reduciendo así nuestros niveles de estrés y mejorando nuestro estado de ánimo.

4. Hidrátate y métete en la ducha

benficios del agua por las mañanas

El trato con el agua a primera hora de las mañanas nos activa. Nos pone en contacto con el entorno y nos aclimata, lo que hace circular más la sangre y activa el cerebro gradualmente.

Dormir deshidrata, por lo que es muy recomendable beber unos primeros tragos de agua para recuperar líquidos. Este agua, puede substituirse o complementarse con zumos, que, además, nos aportarán sales y vitaminas. Se trata de un aspecto clave para preparar el tracto gastrointestinal, antes de tomar el desayuno. De este modo, ya habremos tomado dos de los ocho vasos de agua diarios.

Adicionalmente, recomendamos una buena ducha. Pocas cosas hay más placenteras que una ducha que nos despierte; aún más si la complementas con tus fragancias y óleos favoritos. ¡Te ayudará a dar al mundo la mejor versión de ti! Es importante mencionar que la temperatura del agua no debe ser excesivamente caliente, ya que lo que queremos es activar cuerpo y mente, y el calor nos relaja aún más. El consejo habitual es mantener la temperatura ambiental, o ligeramente más caliente.

5. Toma un buen desayuno

desayuno equilibrado por las mañanas

No habrá nadie en el planeta que no haya dicho nunca “el desayuno es la comida más importante del día”, y es verdad. Demasiadas personas se levantan a última hora y no desayunan, seguramente porque no son conscientes que basta con 15 minutos para preparar y tomar un desayuno completo. Un aporte de vitaminas y calorías nos da el combustible instantáneo que nos ayudará a primera hora. Los carbohidratos y minerales nos aseguran continuar adelante en las dos horas siguientes.

Un desayuno completo es la mejor manera para evitar el picoteo por las mañanas. Si tienes hambre entre el desayuno y el mediodía, prueba con comer una fruta, te saciará gracias a su alto contenido en fibra.

Tras estos consejos, te presentamos unos curiosos truquitos adicionales para subir un poco más tu ánimo y tus fuerzas para encarar el día.

Trucos adicionales

Despierta con música

Ponerte tus canciones favoritas por las mañanas ayuda a que tengas tu propia banda sonora mientras te vas adaptando a un nuevo día. Hay estudios que demuestran que según la música que escuches, tu ánimo se torna de un color o de otro. Te recomendamos música que te haga sonreír, imaginarte el sol en un día nublado o, incluso, reír. Por ejemplo, puedes probar con ponerte tu canción favorita de despertador.

Levántate a la primera

El sueño se divide en ciclos. Está científicamente comprobado que si ponemos el repetidor del despertador (snooze), lo que conseguimos es romper una mayor cantidad de ciclos de sueño, lo que puede llegar a causar estrés.

Por otro lado, al romper más ciclos de sueño, nos despertaremos más cansados, incluso de mal humor. Y, por si fuera poco, nuestro cerebro se acostumbra a escuchar el despertador, lo que a la larga puede significar que un día llegue a ignorarlo. Para esto recomendamos programar el reloj para que suene a la hora en la que realmente te vayas a levantar.

Gafas de sol al salir de casa

Los gestos del cuerpo que repelen estímulos externos como muecas, cruzarse de brazos, poner la mano como obstáculo o sombra, etc. crean un mensaje directo a nuestro cerebro. El resultado es que nos pone en guardia y a veces, se desarrolla en mal humor.

Salir de casa y fruncir el ceño por el sol en la cara hace creer al cerebro que rechazamos lo que debería encantarnos. Por eso es muy aconsejable salir de casa con gafas de sol, ya que nos es mucho más fácil soportar el sol y el viento. A esta misma norma puede sumarse salir de casa con música en los auriculares, ya que facilita nuestra adaptación al mundo de otra forma complementaria a la primera.

Ahora que ya sabes qué hacer para salir a comerte el mundo, ponte en marcha. ¡Buenos días y buen provecho!