Combate el calor y sigue entrenando

Realmente no hay manera delicada de decirlo: hacer ejercicio los días que hace 40º de calor y humedad, fastidia. Correr, ir en bicicleta, hacer senderismo o incluso caminar se hace más difícil por el calor, que a menudo se amplifica con la humedad del aire. Estos son algunos consejos para ayudarte a superar los entrenamientos en los días pegajosos de verano.

1. Sé flexible cuando vayas a entrenar

Comprueba las condiciones meteorológicas y averigua cuando van a ser las temperaturas más bajas del día. A veces será temprano por la mañana, y a veces tarde por la noche, por lo que tendrás que ser capaz de reorganizar todo tu horario para meter el tiempo necesario para hacer tu rutina de entrenamiento a la hora más fresca del día. Una ventaja de salir a correr por la mañana es que muchos de tus vecinos pueden estar regando el césped, por lo que quizás te refresquen al pasar por delante suyo.

2. Bebe agua durante todo el día, no sólo antes o después de entrenar

 

chica agua

Mantenerte hidratado mientras haces ejercicio es muy importante para prevenir algunas consecuencias de estar expuesto mucho tiempo al sol como los mareos, dolores de estómago o de cabeza. Durante tu rutina, bebe un poco de agua cada 15-20 minutos.

3. Dúchate con agua fría

Sé que parece un poco extraño decir que te duches antes de salir a hacer deporte, pero el agua te ayudará a mantenerte fresco. Recógete el pelo mojado en una coleta y deja que te caigan gotas en la cara y cuello. Si tienes el pelo corto, llévate una botella de agua fría y cada vez que tengas calor, tírate un poco de agua por la cabeza hasta que te hayas enfriado lo suficiente.

4. Cambia el tipo de entrenamiento dependiendo de la temperatura

En días extremadamente calurosos y húmedos, escoge actividades de cardio como ir en bicicleta (y que te toque el aire) o nadar en el agua fría. Sobretodo acuérdate de beber agua antes de tener sed.

5. Invierte en ropa adecuada

La ropa transpirable es imprescindible porque absorbe el sudor y te hace sentir más fresco. Usa una gorra para protegerte la cabeza y la cara del calor del sol. O si es demasiado molesta para ti, prueba con una visera para que tu cabeza transpire pero no te moleste el sol en la cara.

6. Ve a sitios fríos

chico montana

Corre por los senderos de los bosques sombríos o a lo largo de una playa en la que corra el aire. Pueden estar 10 o más grados fríos que las soleadas calles de tu vecindario.

7. Acorta o divide los entrenamientos

El verano no es la mejor época del año para ponerte en forma, así que si sólo puedes hacer 10 minutos de ejercicios, haz los que puedas en el momento. Y si hace falta sal dos veces al día.

8. Baja el ritmo

Si estás acostumbrado a salir 30′, puedes hacer lo mismo bajando la intensidad para evitar una insolación. Recuerda que también está bien y es necesario descansar.

9. En casa

Con este calor es misión imposible salir a correr o ir al gimnasio si no hay aire acondicionado. Por eso, la mejor opción es tener una cinta de correr en casa y aprovecharla al máximo. Hoy en día, hay mil rutinas de entrenamiento con cintas de correr, además de tener muchos beneficios para tu salud.

10. Ejercicios bajo la lluvia

Es muy estimulante sentir las gotas de la lluvia sobre tu piel mientras estás corriendo o en bici. Pero si empieza a tronar, ve de cabeza a casa porque seguro que no quieres que te pille ninguna tormenta eléctrica.