¿De qué manera afecta la obesidad a mi salud?

La obesidad es nociva, tanto para el cuerpo como para la mente. No sólo hace que la persona se sienta cansada e incómoda, sino que además puede deteriorar las articulaciones y someter a otras partes del cuerpo a un esfuerzo adicional. Además, la obesidad está asociada con enfermedades como hipertensión, colesterol, diabetes, enfermedades hepáticas y problemas cardíacos entre otros. A nivel mental, la obesidad se relaciona con depresión, inseguridad y pérdida de motivación.

Estos son resultados de algunos estudios científicos relacionados con la obesidad:

• disminuye la esperanza de vida
• eleva el riesgo del cáncer de colon, seno, útero, riñón, esófago, páncreas, vesícula, hígado y estómago
• las mujeres con obesidad están en riesgo de desarrollar cáncer de ovarios
• aumenta el riesgo de tener que utilizar prótesis de rodilla o de cadera
• aumenta el riesgo de infarto cerebral
• aumenta el riesgo de diabetes
• aumenta el riesgo de padecer migrañas y dolores intensos de cabeza

MAS VALE EJERCITAR QUE REMEDIAR

El ejercicio físico regular es el primer pilar para mejorar tu salud desde todos los puntos de vista. No importa que seas hombre o mujer, alto o bajo, gordo o delgado, competitivo o no; todo tu organismo funcionará mejor si haces ejercicio físico regularmente.

Te ayudará a perder peso, y a mantener el peso que ya hayas perdido, disminuye el estrés, aumenta tu fuerza física y aumentará tu autoestima. Además, disminuye el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Otro efecto beneficioso del ejercicio físico regular es que aumenta las HDL, (lipoproteinas de alta densidad) o colesterol “bueno”, que tienen un efecto protector sobre las arterias.

El ejercicio físico fortalece tu corazón al hacerlo latir más fuerte. Tus músculos aumentan también su capacidad de utilizar oxígeno, y se libera más oxígeno en ellos, lo que aumenta su capacidad de trabajo. A la larga, el ejercicio físico realizado regularmente hace a tu corazón más eficaz, y va a necesitar latir menos veces para funcionar igual cuando estes en reposo.

Un programa de pérdida de peso bueno debe incluir ejercicio moderado en una base consistente. Muchos expertos de la nutrición están de acuerdo que es más sabio aumentar tu actividad en lugar de cortando tus calorías drásticamente. Las dietas de caloría demasiado bajas pueden producir deficiencias nutritivas y la salud pobre.

El tipo de ejercicio que escojas debe ser algo que te gusta hacer.

Tu programa de ejercicio debe estar basado en tu edad, tu estado de salud y tu condición física.

Debes de consultar con tu médico sobre cualquier programa de ejercicio antes de empezar.

El ejercicio más beneficioso para la pérdida de peso es el que involucra el uso de grupos del músculo grandes.

El ejercicio debe ser rítmico y aeróbico como caminar, correr o nadar. Para que los resultados sean positivos, debes hacer ejercicio tres veces por lo menos en una semana, durante veinticinco a treinta minutos. Caminar rápidamente hasta alcanzar de dos a tres millas por lo menos tres veces por semana es un ejercicio excelente.

Además de las calorías que se queman durante la propia sesión del ejercicio, los estudios han mostrado que el metabolismo del cuerpo se acelera. Esto significa que las calorías se queman a una proporción más rápida durante 1 a 2 horas después de terminada la sesión de ejercicio, produciendo una mayor pérdida de peso.

Sin embargo, no todos los tipos de ejercicio son iguales. El mejor para la salud cardiovascular es el ejercicio aeróbico (aquel que hace a tu cuerpo usar más oxígeno y “quema” calorías de forma continua). Ciclismo, natación, caminar, trotar o correr aumentan la velocidad y la profundidad de la respiración, sobrecalientan al cuerpo y hacen sudar. El ejercicio anaeróbico (ejercicio intenso de corta duración) como el levantamiento de pesas, puede ser también beneficioso para la salud, pero hace muy poco en favor de tu aparato cardiovascular.

Tu médico puede determinar la frecuencia cardíaca objetivo, que es la frecuencia cardíaca a la que debes ejercitarte regular y continuamente para aumentar tu forma cardíaca. Siempre deberá ser menor que tu frecuencia cardíaca máxima.

Este método de cálculo nunca debe usarse en caso de arritmias cardíacas. Por supuesto, a la hora de diseñar un programa personal de ejercicio físico, también entrarán en consideración otros parámetros de sentido común, como la propia sensación general de esfuerzo físico y cansancio.

En un principio, se trata de incrementar lentamente la intensidad y duración del esfuerzo en un período de 4 a 6 semanas. La mayoría de los cardiólogos coinciden en que, para aumentar la forma física, son necesarias de 3 a 5 sesiones por semana de ejercicio aeróbico —ajustado a la frecuencia cardíaca— de 20 a 45 minutos de duración. Conviene incluir siempre actividades de precalentamiento.

Consulta a tu médico antes de empezar algún programa de ejercicio. Puede ser que te indique un estudio previo al ejercicio.

Personal Trainer Andy DíazAutor: Andy Díaz, Personal Trainer desde 1996.