¿La fuerza de voluntad es la clave para perder peso?

Hacer una dieta y seguirla sin excepción no es fácil. La mayoría de veces nos frustramos porque nos cuesta seguir el plan establecido para perder peso. De hecho, es más fácil culpar a la falta de fuerza de voluntad que a uno mismo.

Después de todo, perder peso sería un juego de niños si pudiéramos tocar un interruptor y dejar de desear esas galletas de chocolate tan ricas e ir seis veces a la semana al gimnasio ¿Verdad? Pues no es así. La forma de afrontar los antojos y la pereza puede determinar la victoria o la derrota.

perder peso con fuerza de voluntad

A continuación podrás encontrar algunos consejos y técnicas para llegar al peso ideal trabajando con el celebro y sus necesidades en vez de en contra.

1. El problema con la fuerza de voluntad

A todas las personas nos gusta tener el control de lo que acontece a nuestro alrededor y sobre todo tener un completo control de nuestro cuerpo y emociones. Y no es que la fuerza de voluntad no sea una cosa real (en verdad, se puede fortalecer como un musculo), pero no es una herramienta que ayude a perder peso y tampoco se puede utilizar para luchar contra el deseo de comer chocolate o tomar un burrito para cenar.

2. Poner la mente a trabajar

Somos humanos, no un robot al que se puede conectar y desconectar. Antes de empezar cualquier dieta hay que asumirlo. Bajar de peso requiere un constante análisis de qué comidas se pueden tomar y qué bebidas entran dentro de lo permitido.

Lo más importante es concentrarse en lo que se quiere comer y disfrutar de cada bocado.
Para conseguir un buen resultado y evitar un abandono de la dieta se tiene que evitar entrar en el juego de tira y afloja con el apetito y los antojos.

Es necesario trabajar con los caprichos  para responder adecuadamente a ellos y averiguar cómo encajan en un estilo de vida sana. Por ejemplo, tomar una porción de chocolate (con más del 70% de cacao) no interfiere con la dieta, pero negar el chocolate tres días seguidos y al cuarto comerse media tableta entera, sí perjudica la dieta.

sentirse bien

3. Motivaciones

Los motivos que impulsan a tener un estilo de vida más saludables afectan al cumplimiento de la dieta. Varias investigaciones muestra que sí se decide empezar hacer más ejercicio o comer más saludable para sentirse mejor con uno mismo, habrá un porcentaje más alto de éxito.

En cambio sentir que “deberías” hacer unos cambios en la alimentación o con el ejercicio para parecerte a los modelos o para conseguir la aprobación de los demás, está casi garantizado que no se tendrá éxito. Es preferible hacer un ejercicio con el que uno se sienta a gusto y una alimentación que guste,

4. Concéntrate en el ahora

Tener un gran evento en el horizonte como una boda, la graduación o un reencuentro no es suficiente para ir al gimnasio y seguir un plan de comida sana, puede que al principio sí sea efectivo, ya que se está motivado. Pero esa motivación y energía no durará mucho. El celebro ya está pensando en la recompensa de después y en alcanzar el objetivo lo más rápido posible.

La mejor estrategia es centrarse en cumplir objetivos a corto plazo e ir avanzando poco a poco. De esta manera se pueden ir viendo los resultados más rápido. Y no tener un solo objetivo a largo plazo que será más difícil cumplirlo o ver los resultados.

Este proceso de pensamiento también funciona con el ejercicio. Centrarse en la sensación de energía, alegría y superación al salir de cada sesión de entrenamiento, ayuda a preparar la mente y el cuerpo para volver a repetir la experiencia al día siguiente.

perder peso

 

Para conseguir todo lo que nos proponemos y mantener el nivel de motivación y evitar el abandono de lo que queremos conseguir, hay que fraccionar la meta en objetivos más pequeños y realistas. De este modo cada vez que conquistemos un objetivo más, se mantendrá las ganas y la motivación para alcanzar el siguiente.