Quemar calorías en reposo

Esta mañana he leído en La Vanguardia este artículo y me ha parecido súper interesante compartirlo con vosotros. Ahí lo dejo!

Cómo correr estando sentado…y quemar calorías

La práctica de actividad física ayuda a quemar calorías con más eficiencia incluso en reposo

Las personas físicamente activas queman calorías con más eficiencia que las personas sedentarias, según ha concluido una investigación del hospital General de Massachusetts (Estados Unidos) que ha analizado cómo la actividad física altera el metabolismo del cuerpo humano. Es decir, no sólo queman más calorías mientras practican actividad física, sino también después, a lo largo de todo el día, una vez han dejado de hacer ejercicio.

Los investigadores calculan que, de todas las calorías que se gastan gracias a la actividad física, aproximadamente la mitad se queman mientras se practica ejercicio, y la otra mitad, mientras se está en reposo.

Investigaciones anteriores ya habían observado que los beneficios de la actividad física no se limitan a los minutos en que se está practicando la actividad. Los atletas tienen comprobado, por ejemplo, que el bienestar psicológico que se obtiene al correr se mantiene durante varias horas e incluso varios días. El beneficio cardiovascular puede prolongarse durante semanas o meses. Y los efectos sobre la salud ósea, durante años. Son ejemplos que demuestran que la actividad física modifica el cuerpo humano más allá del pequeño periodo de tiempo en que se practica el ejercicio.

En el caso del metabolismo, del que depende la eficiencia con que el cuerpo quema calorías, ya se había observado que, cuanto más trabaja un músculo, más mitocondrias se forman en sus células. A las mitocondrias se las llama las centrales energéticas de las células porque producen la energía que las células necesitan. Tener más mitocondrias permite a los músculos producir más energía consumiendo más calorías.

En el nuevo estudio del hospital General de Massachusetts, publicado el 26 de mayo en la revista Science Translational Medicine, se han analizado más de doscientas moléculas en la sangre de un grupo de voluntarios antes, durante y después de practicar un ejercicio intenso.

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Los resultados de la investigación muestran que, cuando se practica ejercicio, aumenta la capacidad del organismo de quemar grasas y azúcares. Se ha descubierto también que una sustancia que mejora la secreción de insulina y el control del nivel de azúcar en la sangre, la niacinamida, aumenta con la actividad física, lo que ayuda a explicar por qué practicar deporte es especialmente recomendable para personas diabéticas. “La actividad física –sostiene Zorzano– es la mejor píldora que hay en el mundo contra la obesidad y contra la diabetes, tanto para prevenirlas como para tratarlas”.

En el estudio de Massachusetts, los cambios se han observado mientras los voluntarios corrían sobre una cinta o pedaleaban en una bicicleta estática. Los investigadores se sorprendieron al ver que diez minutos de actividad física intensa son suficientes para que los efectos sobre el metabolismo se mantengan una hora más tarde. “La duración de estos efectos superó lo que la mayoría de las personas esperaba”, ha declarado por correo electrónico Robert Gerszten, director de la investigación.

Además, se ha confirmado que las personas que están más en forma son las que queman calorías con más eficiencia. Es decir, para una misma actividad, una persona activa quema más calorías que una persona sedentaria, aunque la persona sedentaria tenga la impresión de estar realizando un esfuerzo mayor. De ahí la gran paradoja: descansar demasiado cansa, mientras que estar activo ayuda a no cansarse.

Los investigadores del hospital General de Massachusetts han calculado que, entre las personas que están en forma, la capacidad de quemar grasas aumenta un 98% cuando practican ejercicio. Entre las personas más sedentarias, sólo aumenta un 48%. Y en el caso extremo de los atletas que acaban el maratón de Boston, el aumento llega al 1.128% después de terminar la carrera.

Por otra parte, la investigación ha demostrado que el análisis de unos pocos metabolitos predice de manera fiable qué personas están más en forma y cuáles lo están menos. “Estos resultados tienen implicaciones para el desarrollo de programas de entrenamiento óptimos y para evaluar el estado de forma cardiovascular. En el caso de deportistas profesionales, por ejemplo, el análisis de metabolitos abre la vía a evaluar el nivel de forma física de cada competidor y a orientar el tipo de entrenamiento que le conviene realizar.