Trucos para seguir una dieta sana

Seguir una dieta saludable se ha convertido en la meta de cada vez más gente pero, a veces, lograr este objetivo resulta muy difícil. No se debe a nuestras debilidades (si un día picamos entre horas o nos comemos un trozo de pastel, ¡tampoco nos vamos a morir!), sino a que no entendemos realmente lo que significa una alimentación sana.

Circulan demasiados mitos sobre el deporte y el funcionamiento de nuestro cuerpo y hay miles de “dietas milagro” que no sirven más que para vaciar nuestros bolsillos o, lo que es peor, jugar con nuestra salud. Nos hemos olvidado de lo más importante: nuestro cuerpo es sabio y debemos escucharle. Cada persona es un mundo y, por tanto, cada cuerpo funciona de manera distinta. No tenemos que medir tanto lo que comemos y estar pendientes del número de calorías ingeridas, mas el tiempo que hacemos deporte, dividido las grasas y por la raíz cuadrada de Pi. Si nos lo tomamos todo tan al pie de la letra vamos a volvernos locos.

Si quieres tener una vida más sana nosotros te proponemos seguir una serie de pautas bastante más simples. En primer lugar, hacer deporte. Si haces ejercicio unas cuatro veces a la semana mejorarás tu resistencia física, ayudarás a tu cuerpo a regular las cifras de presión arterial, incrementar la densidad ósea, mejorar la resistencia a la insulina y reducir la fatiga. Además, estarás más animado, ya que el deporte contribuye a la segregación de endorfinas.

Dieta sana: verduras, frutas y cereales

El segundo (pero no menos importante) aspecto que tienes que cuidar para tener una vida más saludable es la alimentación. Como hemos dicho, el mejor truco es escuchar a tu cuerpo, sobre todo en lo que tiene que ver con las cantidades. Mastica despacio, tómate tu tiempo para comer. Así le darás tiempo a tu cuerpo a reaccionar ante lo que estás ingiriendo y él te dirá cuándo parar. Hazlo antes de sentirte empachado, pero cuando estés lleno.

En cuanto a los alimentos que hay que comer para tener una vida saludable, te proponemos tres listas que pueden servirte de ayuda. Como verás, en ellas hay un poco de todo. Y es que el mejor truco para seguir una dieta sana y equilibrada es comer de todo y las cantidades que tu cuerpo necesite.

¡Eso sí! Te recomendamos que siempre comas alimentos ecológicos o lo más naturales posibles. La carne, el pescado, los huevos, los lácteos y muchos otros alimentos que venden en los supermercados están tratados con productos químicos que son muy perjudiciales para la salud. Si tu objetivo es tener una vida más sana el primer paso es comer alimentos ecológicos.

 

Alimentos imprescindibles en una dieta sana

Conviene que los comas muy a menudo y en bastante cantidad (¡sin pasarte! ¡lo que el cuerpo mande!). Inclúyelos en tu dieta diaria y descubre miles de recetas riquísimas que se pueden cocinar con ellos.

Cereal

El cereal debería conformar el grueso de una dieta saludable. Comerlo cuatro veces a la semana o más es altamente recomendable. El arroz integral, por ejemplo, es un alimento que favorece a nuestra salud en muchos sentidos. Incorporarlo a nuestra cocina como alimento básico es una de las claves para tener una alimentación saludable y equilibrada. Mézclalo con legumbres (2 partes de arroz por 1 de legumbres) y con vegetales crudos. ¡Puedes hacerte una ensalada exquisita y sanísima!

Otros cereales que convienen mucho a la salud son la quinoa y el trigo sarraceno. Si no los has probado, hazlo, ¡te sorprenderán!

Bol de arroz integral para seguir una dieta sana

Vegetales crudos

Es cierto que los alimentos son más digestivos cuando están algo cocinados, pero son mucho más nutritivos crudos. Los vegetales son indispensables para nuestra dieta precisamente por la cantidad y calidad de los nutrientes que aportan a nuestro cuerpo, y comerlos crudos nos favorece todavía más. Además, están riquísimos y es una grata experiencia probarlos crudos. Te recomendamos sobre todo comer zanahoria, brócoli, pimientos, lombardas, cebolla, apio, endivias y escarola. ¡Prueba a introducir alguno de ellos crudo en una ensalada!

Vegetales crudos para seguir una dieta sana

Verduras cocidas

Ya sea como primer plato o guarnición, las verduras cocidas nunca deben faltar. Es buenísimo comerlas cuatro veces a la semana o  más, ya que aportan muchos nutrientes al cuerpo y favorecen la digestión. Te recomendamos cocinarlas al vapor y dejarlas poco hechas. Ponles un poco de aceite de oliva virgen por encima y… ¡a disfrutar!

Verduras al vapor para seguir una dieta sana

Alimentos que debes controlar en una dieta sana

Estos alimentos son saludables, pero si los comemos en exceso pueden afectar a nuestra salud. Por eso, debemos controlar la cantidad de ellos que tomamos.

Legumbres

Solas o para acompañar otro plato, las legumbres son un alimento que apetece. Es saludable comerlas dos o tres veces a la semana y acompañarlas con cereales o verduras. Te recomendamos consumir especialmente lentejas, azukis y garbanzos.

Legumbres para seguir una dieta sana

Huevos

Podemos comer huevos ecológicos dos o tres veces a la semana. Si queremos comer sano tendremos que olvidarnos de tomarlos fritos (¡el aceite frito es de todo menos sano!), pero podemos comerlos escalfados o pasados por agua. Quedan de maravilla acompañando ensaladas, verduras o guisos.

Huevo pasado por agua para seguir una dieta sana

Carne ecológica

Como hemos dicho, lo ideal es que todos los alimentos que tomes sean ecológicos porque el tratamiento químico que recibe la comida de los supermercados es perjudicial para nuestra salud. De todos modos, mucha gente empieza por consumir sólo algunos alimentos ecológicos. Si vas a hacerlo, te recomendamos que sean la carne y las verduras. Comer carne en exceso no es sano (sobre todo carne roja), pero una o dos veces a la semana y poco hecha es favorable para la salud. Intenta comerla al mediodía.

Carne roja poco hecha para seguir una dieta sana

Pescado a la plancha

Lo idea es comerlos dos o tres veces a la semana, preferiblemente al mediodía y acompañado de vegetales.

Pescado para seguir una dieta sana

Fruta fresca

Al contrario de lo que dicen muchas dietas milagro y falsos rumores, la fruta es un alimento sano para nuestra alimentación. Aún así, debemos tomarla con moderación, ya que contiene una gran cantidad de azúcares simples que aumentan los niveles de glucosa en sangre. Es importante intentar no mezclar frutas ácidas con dulces y consumirla por la mañana o entre horas, pues lo ideal es no mezclarla con otro tipo de alimentos. De este modo, el hábito de comer fruta de postre debería quedar descartado: es el peor momento.

Fruta para seguir una dieta sana

Frutos secos

Los frutos secos contienen muchos nutrientes imprescindibles para nuestro cuerpo, así que deberíamos introducirlos en nuestra dieta de manera regular pero con moderación. Las personas que hacen deporte pueden ser menos quisquillosos a la hora de medir los frutos secos que consumen porque los queman, pero la gente con hábitos más sedentarios debería ir con cuidado. Es recomendable incorporarlos en ensaladas, platos de carne o pescado o en batidos. Las nueces, almendras, semillas de sésamo y semillas de chija son ejemplos de las más saludables.

Frutos secos para seguir una dieta sana

Algas

Las algas marinas, además de estimular el metabolismo, son ricas en oligoelementos. Por eso, un puñadito de algas en cualquier plato es buenísimo para disfrutar de una salud de hierro.

Alga marina para seguir una dieta sana

Probióticos

Quizás el más conocido es el yogur, que se recomienda tomar por la mañana o después de alguna comida (unas tres veces a la semana). Pero, gracias a la moda de probar comidas orientales, también empiezan a sonar los nombres de miso y tempeh, entre otros. Son alimentos curiosos, riquísimos y que se deberían incorporar a la dieta.

Sopa de miso para seguir una dieta sana

Alimentos que debes evitar en una dieta sana

Ten cuidado con los siguientes alimentos. Es mejor no comerlos pero, claro, podemos hacerlo de vez en cuando. Un café con leche de vaca con una cucharadita de azúcar blanco no debería formar parte de nuestra dieta, pero si un día (muy de vez en cuando) lo tomamos no nos pasará nada.

Carne y pescado industriales

Es mejor evitarlos. Como hemos dicho, estos alimentos son tratados con aditivos químicos con el fin de mejorar su sabor, conseguir que tarden más en caducarse y que sean estéticamente agradables. Por eso, además de lo que se les suele añadir posteriormente, contienen antibióticos y hormonas con los que se trata a los animales que, además, son tratados con una falta de ética absoluta. La carne y el pescado ecológicos son mucho más sanos y están infinidad de veces más ricos.

Carne industrial envasada

Alimentos procesados

Cualquier producto que haya sido manipulado y tratado con aditivos y conservantes. La mayoría de los alimentos que encontramos en supermercados suelen tener estas características y, aunque su precio suele ser económico, son perjudiciales para la salud.

Alimentos procesados

Alimentos refinados

El azúcar refinado (blanco) o la sal blanca son claros ejemplos. Han sido tratados, por lo que han perdido sus características biológicas esenciales. No nutren el organismo, lo intoxican.

Azúcar blanco

Leche de vaca

El ser humano es el único animal que mantiene la lactancia durante toda su vida, y eso no es demasiado bueno. Es mejor evitar tanto la leche (especialmente la que ha sido tratada) como sus derivados.

Leche de vaca